¡Japonés aprobado!

La semana pasada tuve el examen de recuperación de gramática y kanji de la EOI. En junio aprobé el resto de partes así que era la única que tenía que recuperar.

Empecé a estudiar a principios de agosto y dediqué mucho tiempo a aprender kanji. Desde que comencé he pensado que eran demasiados caracteres para aprenderlos en un mes y que el vocabulario que nos dio la profesora no es el adecuado. De hecho, aunque pasé tantas horas intentando memorizarlos, a día de hoy todavía hay muchos que me cuesta reconocer. Eso hizo que cada vez viera más complicado aprobar el examen. Por suerte, la última semana la profesora comentó a una compañera que entraría menos vocabulario y pude relajarme un poco.

Al final resultó bastante asequible. Cayeron ejercicios de kanji y comprensión lectora, pasiva, ように e imperativo, nada que no esperásemos. Estaba tranquila con el resultado y hoy se ha confirmado que paso a tercero. Las clases empiezan la próxima semana y la verdad es que me apetece volver a la rutina.

Me gustaría decir que el nuevo curso tendré más tiempo pero necesitaré darle bastante prioridad al máster (tanto que ya estoy empezando a leer sobre econometría y microeconomía). Lo que sí quiero es ir a clase y dedicar unas horas fijas al estudio para que no pase como este año.

Poco a poco me estoy convirtiendo en la reina de la organización…

Fotografía de MIKI Yoshihito

Dos semanas de clase

Por fin han empezado las clases de japonés. Tenía muchas ganas de empezar el curso y ha resultado más duro de lo que esperaba. Me está costando acostumbrarme a la nueva profesora y a su peculiar forma de “enseñar”.

Y lo escribo entre comillas porque lo que hace la profesora de este año no es enseñar, sino que parece más bien un maratón por acabar el temario. Por ejemplo, el primer día nos contó la forma simple con cuatro ejemplos en la pizarra, hicimos todos los ejercicios, el kaiwa y prácticamente terminó el tema. Todo ello con un acento horrible. Acabé con dolor de cabeza, sin entender nada y se me quitaron las ganas de ir a clase. No de estudiar japonés, claro, pero pensé que ir allí a perder el tiempo sin enterarme de lo que me estaban diciendo no servía de nada.

El segundo día fue parecido, así que dediqué el fin de semana a estudiar gramática, buscar ejemplos y hacer ejercicios. En resumen, estudié los temas por mi cuenta y adelanté a la profesora. Así que el lunes cuando fui a japonés por tercer día, estaba preparada. Sabía de qué me estaba hablando (y de qué no) y al final de la clase incluso explicó un poquito. ¡Una explicación de verdad! Por lo menos duró dos minutos.

Después de dos semanas tratando a esta profesora, sigo yendo a clase por costumbre y porque manda muchos ejercicios para entregar. Lo que son las clases en sí no merecen la pena y aprovecharía más esas horas estudiando en casa, pero si empiezo a faltar lo más seguro es que el japonés se pierda entre tantas cosas que tengo que hacer a diario y lo que menos quiero es dejarlo abandonado.

Cada profesor tiene su forma de dar clase pero a mí esta forma no me sirve y me va a dar más de un dolor de cabeza durante el curso. O quizás termine acostumbrándome y le pueda sacar algún provecho, ¿quién sabe?

Fotografía de tokyoform

Repaso de final de verano

Acabo de darme cuenta de que casi han pasado las vacaciones de verano y apenas he tocado japonés. Al terminar el curso, me propuse estudiar un poco cada día para no olvidar lo aprendido y avanzar un poco más. Ilusa de mí. Las primeras semanas lo hice bien: me miré el estilo informal y repasé lo que habíamos dado este año, pero poco a poco fui dejándolo. Como no quiero llegar al siguiente curso habiendo olvidado todo lo anterior, he organizado lo que voy a estudiar (teniendo en cuenta que mi EOI no ha publicado la fecha de comienzo de las clases):

  • Repasar cada día 10 kanjis de los 240 que hemos estudiado, tanto sus lecturas como el vocabulario en que aparecen.
  • Repasar un tema por día. Ésta es la parte más complicada porque tardaré un buen rato en repasar la gramática de cada tema y su vocabulario.

Sé que durante el día hay ratos muertos que puedo aprovechar para cumplir este plan. Si lo consigo hacer a diario, para mediados de septiembre habré repasado todo y con suerte podré avanzar algún tema antes de empezar las clases de nuevo. Motivación, ven a mí…

Progreso

17 de agosto: 30 kanjis, empiezo incumpliendo el reto.
18 de agosto: temas 1 y 2.
19 de agosto: tema 3.
20 de agosto: 10 kanjis (40 en total).
21 de agosto: – (¡vergüenza!)
22 de agosto: 13 kanjis (53 en total), temas 4 y 5.
23 de agosto: 12 kanjis (65 en total).

Fotografía de MIKI Yoshihito

5 razones para estudiar japonés

Llevaba años queriendo estudiar japonés y este año aproveché que tenía algo de tiempo libre para apuntarme a la EOI. Ha sido una gran experiencia y ahora que ha terminado el curso, estoy aún más motivada para comenzar segundo. Vamos a ver algunas ventajas que tiene aprender este idioma.

  1. Tener otro punto de vista.
    Estudiar japonés ayuda a comprender Japón y a su gente. Al aprender el idioma encuentras elementos culturales que ayudan a expresarte de forma correcta con cada persona. Además tienes la oportunidad de descubrir elementos tradicionales de su cultura. Por ejemplo, en clase vimos vídeos de los distintos tipos de teatro y aprendimos sus diferencias, y en varias ocasiones hablamos de los escritores y libros japoneses que nos gustaban.
  2. Entender.
    Japón es el origen del manga y el anime, además de una inmensa cantidad de películas, libros y videojuegos. Llegado a cierto nivel de estudio, podremos acceder a una mayor cantidad de contenido y olvidarnos de subtítulos o doblaje.
  3. Entrenar la memoria y la imaginación.
    La parte que más suele costar a la hora de estudiar japonés es aprender la inmensa cantidad de kanjis. Gracias a ellos terminas desarrollado la memoria, relacionas componentes y buscas objetos o animales parecidos en la vida diaria. Toda ayuda es bienvenida a la hora de relacionar un kanji con su lectura y su significado, y la imaginación es una gran aliada.
  4. Interactuar.
    Una de las cosas que más me han gustado de pasar este año yendo a clases de japonés es la cantidad de gente que he podido conocer que tiene intereses parecidos a los míos. Hemos formado un buen grupo y a menudo estudiábamos juntos antes de clase. Y ahora en verano, seguimos quedando para salir a tomar algo ;D
  5. Mejorar el currículum.
    Por extraño que parezca, incluso este idioma puede sernos útil en nuestro propio país. Más de una filial de telecomunicaciones en España tiene contratado a  algún ingeniero que hable japonés para poder comunicarse más rápido con las oficinas centrales en Japón. Con un poco de suerte, un idioma que aprendes por gusto puede marcar la diferencia a la hora de encontrar trabajo.

Estudiar japonés no sólo es interesante, también es útil. Aprender un idioma es un largo viaje, por eso es necesario encontrar razones que nos hagan motivarnos y avanzar.

Fotografía de Telstar

Estudiando japonés

Una de las razones para crear el blog fue publicar mis progresos al estudiar japonés. Me parece una buena forma de motivarme para ser constante y no dejarlo de lado.

Normalmente la gente aprende un idioma por necesidad. En cambio, la mayoría de personas que estudian japonés lo hacen porque les gusta el país. No es un idioma que se estudie por obligación aunque es complicado, y por eso muchas veces lo dejamos de lado cuando encontramos algún bache.

Al menos cuento dos ocasiones anteriores en las que intenté aprender el idioma por mi cuenta y acabé dejándolo por algún motivo. Ésa es la razón de que me apuntase a la Escuela de idiomas este curso. Por ahora llevo 6 meses y no hay duda de que apuntarme ha sido la mejor decisión que he podido tomar. Me cuesta seguir el ritmo por falta de tiempo y por eso estoy dejando un poco de lado otras tareas, pero me gusta tanto que no me importa. El caso es que en un par de meses se terminan las clases y no querría olvidar en verano lo que he aprendido durante todo el curso. Eso es lo que me ha llevado a pensar que nada mejor que una buena dosis de vergüenza pública cuando no estudie para presionarme a hacerlo.

En la EOI donde estudio usamos el Minna no nihongo y una serie de libros japoneses de kanjis de primaria. Hasta este momento llevamos 165 kanjis estudiados.

9784883196036

No pude presentarme a los éxamenes finales del segundo trimestre que hace mi profesora (no cuentan para nota, solamente son para saber cómo lo llevamos), pero pensaba que con el puente de Semana Santa tendría tiempo suficiente para ponerme al día con el estudio. No había contado con las distracciones de la familia… Aun así, he aprendido los kanjis de esta semana (新 親 図 数 西 声 星 晴 切 雪 船 線), lo que hace un total de 177 estudiados, y he terminado los ejercicios del siguiente tema que nos toca empezar.

Si pienso en lo que queda para terminar el curso, el tercer trimestre parece demasiado corto. Tengo ganas de terminarlo y pasar unos meses más relajados, sin olvidarme de repasar, claro.